Sofía Moro

Sofía Moro

Sofía Moro, periodista y fotógrafa española, nos cuenta cuál es su relación con Bélgica a través de sus múltiples visitas a este país y del proyecto de fotoperiodismo “¿Quién merece morir?”.

¿Quién merece morir? se presentará en el Palais d’Egmont y en el BOZAR entre el 27 de febrero y el 7 de abril 2019, en el marco del VII Congreso contra la Pena de Muerte.

Cuéntanos lo que quieras sobre ti y tu trabajo.

Soy fotógrafa. Vivo en Madrid, donde colaboro habitualmente con revistas como El País Semanal o Vanity Fair y con organizaciones de Derechos Humanos como Amnistía Internacional. En los últimos años he desarrollado un trabajo sobre la pena de muerte, que he podido terminar gracias a una Beca Leonardo a Investigadores y Creadores Culturales concedida en 2016 por la Fundación BBVA.

El trabajo ¿Quién merece morir? nace y se alimenta de una convicción profunda, la de que nadie tiene derecho a decidir sobre la vida de otro. Aunque el verdadero problema de la pena de muerte quizá sea la absoluta imposibilidad de crear un sistema limpio y justo que administre la pena capital de manera infalible. En multitud de casos es una auténtica chapuza en manos de sistemas judiciales corruptos o desastrosos, que condenan cada día a personas que se manifiestan en contra de regímenes políticos autoritarios o a inocentes sin pruebas. En cualquiera de los países que aplican la pena capital es mucho más probable que uno sea condenado a muerte si es inocente y pobre, que si es culpable y rico. E incluso, cuando el acusado es culpable, a menudo se le condena a muerte, no porque sea el asesino más depravado y despreciable, sino porque es pobre, porque no tiene un buen abogado, porque tiene una enfermedad mental, porque pertenece a una minoría étnica o religiosa o porque es extranjero.

El libro hace un recorrido por cinco países que retienen la pena de muerte en su Código Penal y recoge los retratos y los testimonios de aquellos que han sobrevivido a estos corredores de la muerte, entre ellos, muchos Inocentes condenados por corrupción política, policial o procesal. También algunos culpables, pero que nunca tuvieron un juicio justo que tuviera en cuenta las circunstancias en las que se produjeron los hechos por los que se les condenó. Habla también de familiares a los que ni siquiera les entregaron el cuerpo de su ser querido ajusticiado, de verdugos que viven torturados por su trabajo, de jueces que no soportaron cargar sobre su conciencia con la decisión de condenar a alguien a morir o de abogados de Derechos Humanos que tuvieron que abandonar su país amenazados por criticar un Sistema que permite ejecutar a personas condenadas a muerte por delitos cometidos siendo menores de 18 años… todos ellos víctimas de esta pena cruel e inhumana que debe ser abolida y que es absolutamente incompatible con la defensa de los Derechos Humanos.

¿Cuál es tu relación con España / Bélgica?

Soy española, de Madrid. Ahí es donde vivo. He viajado a Bélgica en muchas ocasiones, porque un familiar, la hermana de mi marido, vive y trabaja en Bruselas desde hace más de 25 años. También he viajado muchas veces por trabajo para fotografiar a algunos políticos europeos como Javier Solana, Martin Schulz, Joaquín Almunia…

¿Un lugar especial en Bélgica?

Los jardines y la casa Art Deco del Museo Van Buuren en Bruselas y la universidad de Lovaina son dos de mis lugares favoritos.

¿Un lugar especial en España?

La costa gallega. Ahí paso los veranos desde pequeña.

¿Una canción?

Here comes the sun de Nina Simone.

¿Una película?

Matar a un ruiseñor de Robert Mulligan con Gregory Peck como Atticus Finch.

¿Un libro?

A sangre y fuego de Manuel Chaves Nogales.

¿Un espectáculo?

El cielo en el campo en una noche despejada.

¿Una obra plástica?

Cualquier fotografía de Diane Arbus.

Cuando me despierto, mi primer pensamiento es…

¡Necesito un café!

  • Publicado el 31 de enero 2019

Origen

Madrid

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